Las 7 industrias más contaminantes

Las malas noticias sobre el cambio climático ya son la norma. Lo mismo que la inflación u otros desmanes que ocurren en el mundo, a los que solo respondemos con momentáneo desconcierto porque ocurren demasiado a menudo.

Sin embargo, los hechos están ahí emergencias climáticas, contaminación plástica, récord de temperaturas, especies de animales extinguidos o en peligro de extinción.

Sin embargo, no todo es un panorama sombrío.

La última década también ha visto a gran parte del mundo finalmente despertarse ante las amenazas del cambio climático e intensificar medidas para mitigar las consecuencias.

La producción de energía renovable, y los datos del uso más bajo de carbón en algunos países desde que comenzaron los registros, son algunos ejemplos.

Pero todavía hay una serie de industrias importantes que continúan dañando el medio ambiente. Descubre cuáles son las más contaminantes y qué podemos hacer al respecto.

Metodología: ¿cómo hemos hecho este reportaje?

Hay cinco tipos principales de contaminación que preocupan a nuestro planeta: del aire, del agua, del suelo, lumínica y por ruido. Si bien todos ellos son dañinos para el planeta, la contaminación del aire, el agua y la contaminación del suelo fértil representan la mayor amenaza.

Estadísticas clave de contaminación-infografía

En 2021, la contaminación del aire contribuyó con cerca de 8,7 millones de muertes en todo el mundo. Cuando se trata de la contaminación del agua, cada año se vierten 14 mil millones de libras de plástico en el océano, mientras que el agua contaminada contribuye a la muerte de 1,5 millones de niños.

Por otro lado, cada año se generan alrededor de 400 millones de toneladas de residuos peligrosos en todo el mundo, que se filtran en nuestro suelo.

Este artículo se enfoca en cómo las industrias contribuyen en estos tres tipos de contaminación y su cuantificación.

Energía (electricidad y calefacción)

Responsable de: 15.830 millones de toneladas de emisiones de GEI al año

A medida que aumenta el nivel de población mundial, necesitamos más combustible, especialmente para la electricidad y la calefacción.

Una razón clave por la que la industria energética está causando tanto daño es porque dependemos de ella para casi todo, desde cosas pequeñas cómo cargar nuestros teléfonos, hasta la necesidad de calentar edificios.

En la mayoría de los países, la industria también depende en gran medida de los combustibles fósiles. Y cuando se queman, liberan enormes cantidades de dióxido de carbono equivalente (CO2e) a la atmósfera.

Esta dependencia de los combustibles fósiles significa que el uso de energía en los edificios, obtener electricidad y calefacción, contribuyó al 17,5 % de las emisiones globales de  GEI (Gas de Efecto Invernadero), según la organización Our World In Data.

El 12% del dióxido de carbono que se emite en la Unión Europea, proviene de las calderas y de los sistemas de calefacción y calentamiento de agua. La prohibición de las calderas de gas en Europa se inicia en muchos países a partir de 2025, aunque España sigue siendo reacia y ha pedido más tiempo.

Los combustibles fósiles no solo conducen a una mayor contaminación del aire, sino que el océano también está experimentando el impacto negativo. Los vertidos de petróleo están dañando la vida marina y envenenando peces y aves. Solo en 2021 se vertieron más de 700 toneladas métricas de petróleo. Dicho esto, es una de las cifras más bajas desde que comenzaron los registros en 1970.

¿Cómo podemos ayudar?

  • Instala energía renovable en su propiedad, si es posible
  • Estudia las tarifas de las energías renovables
  • Petición o campaña contra los grandes conglomerados que utilizan combustibles fósiles

Transporte

Responsable de: 8.430 millones de toneladas de emisiones de GEI al año

En general, las emisiones del transporte representan alrededor de una quinta parte de las emisiones mundiales de dióxido de carbono (CO2), que se pueden dividir en cuatro categorías: carretera, aviación, transporte marítimo y ferrocarril.

El mundo se ha vuelto un lugar más pequeño, gracias, por ejemplo, a que viajar en avión está al alcance de todos: la cantidad de vuelos ha aumentado en un 40 % desde 2010.

¿Es el avión el más malo de la película? Realmente, no.

A pesar de ser mucho más intensivo en carbono que los viajes por carretera, la aviación solo representa el 11,6% de las emisiones del transporte de pasajeros. El transporte por carretera, por otro lado, contribuye al 74,5% de todas las emisiones de CO2 en la industria del transporte.

Tiene sentido, dada la gran cantidad de personas que poseen un automóvil en la actualidad. En España, según los datos de la DGT, hay unos 36 millones de vehículos, de los que 24,5 millones son turismos. En términos generales, un vehículo de pasajeros típico emite alrededor de 4,6 toneladas métricas de dióxido de carbono por año. Da miedo multiplicar.

¿Cómo podemos ayudar?

  • Utilizar el transporte público en lugar de conducir siempre que sea posible
  • Usar la bicicleta
  • Limitar sus viajes internacionales

Manufactura  y construcción

Responsable de: 6.300 millones de toneladas de emisiones de GEI al año

Si vives en una ciudad, a veces es fácil olvidar que el trabajo de construcción no es, exactamente, parte del orden natural. Esta industria contribuye a casi todos los tipos de contaminación: aire, agua, suelo, lumínica. Todos estamos familiarizados con los perjuicios de la contaminación acústica, y ya quedan pocos refugios dónde realmente no llegue.

¿Cuál es el aspecto más dañino de la industria manufacturera y de la construcción? Sin duda, el consumo excesivo de materias primas.

Lo que es más impactante es que la industria es responsable del 50% de toda la extracción de recursos naturales en todo el mundo. Representa una sexta parte del consumo mundial de agua dulce, una cuarta parte del consumo de madera y una cuarta parte de los desechos mundiales.

Esto no solo se suma a los niveles ya peligrosos de contaminación del aire, sino que también está dañando a los diferentes ecosistemas y empujando a la flora y fauna, al borde de la extinción.

¿Cómo podemos ayudar?

  • Haz campaña contra la construcción innecesaria, especialmente en áreas silvestres protegidas
  • Ayuda en tu zona a la preservación de la vida silvestre
  • Participa en proyectos de ‘reconstrucción' de áreas edificadas

Agricultura

Responsable de: 5790 millones de toneladas de emisiones de GEI al año

El Informe especial sobre el cambio climático y la tierra del IPCC (Intergovernmental Panel on Climate Change) estimó que la agricultura es directamente responsable de hasta el 8,5 % de todas las emisiones de gases de efecto invernadero, con un 14,5 % adicional proveniente del cambio en el uso de la tierra, principalmente de la deforestación que se utiliza para limpiar la tierra para la producción de alimentos.

Y a medida que la población humana continúa creciendo, estas emisiones solo aumentarán.

Rebajar el consumo de carne

Nuestro consumo masivo de carne y productos lácteos también está exacerbando el impacto de la agricultura en el planeta. Actualmente, los humanos son superados en número por los animales de granja 3:1.

Comer carne y productos lácteos es algo que se relaciona de forma natural con nuestra especie. Durante siglos tuvimos que cazar nuestra comida, y la carne era una excepción.

Sin embargo, hoy la tenemos en la mayoría de las comidas, lo que significa que tenemos que criar más ganado para poder satisfacer la demanda. La mayoría de los expertos en el cambio climático coinciden en señalar a la ganadería intensiva como uno de los grandes problemas de nuestro planeta.

Un estudio de la Universidad de Oxford, publicado en la revista Climatic Change, sugirió que los carnívoros son responsables de casi el doble de emisiones de GEI en la dieta que los vegetarianos, y aproximadamente dos veces y media más que los veganos

El peligro de la deforestación

La quema de tierras con fines agrícolas también está aumentando las emisiones globales, sin mencionar que está eliminando miles de árboles que absorben CO2.

La deforestación de la selva amazónica captó la atención de la gente en todo el mundo a principios de 2022. En los primeros 29 días de abril, la deforestación en la región ascendió a 1.012,5 kilómetros cuadrados, casi el doble del área de bosque eliminada en ese mes el año pasado.

A medida que la población mundial continúa creciendo, tenemos que preguntarnos: ¿podemos hacer frente a nuestro consumo de alimentos en constante crecimiento? La respuesta inmediata es, no.

¿Cómo podemos ayudar?

  • Hazte vegano o vegetariano. Hay una razón por la cual el veganismo está en su punto más alto: si todos los estadounidenses fueran veganos, las emisiones de gases de efecto invernadero agrícolas disminuirían en un 28 %
  • Si quieres comer carne, asegúrate de que sea de origen local.
  • Apoyea a organizaciones benéficas y organizaciones en su lucha contra los incendios en el Amazonas

Comercio minorista de alimentos

Responsable de: 3.100 millones de toneladas de emisiones de GEI al año

El sector minorista de alimentos se superpone bastante con la agricultura, aunque en este caso el enfoque está más en los problemas medioambientales creados en la línea de distribución.

En general, la cadena de suministro de alimentos, incluida la venta minorista, el empaque y el transporte, genera 3100 millones de toneladas de emisiones de GEI cada año. ¿Cómo? Se reduce a dos factores principales: el alto consumo de energía y la contaminación plástica.

Según la EPA (la Agencia para el Medio Ambiente en EEUU) una tienda de comestibles promedio emite 1383 toneladas métricas de CO2e por año solo por el consumo de energía, junto con otras 1556 toneladas métricas de CO2e de refrigerantes filtrados. La refrigeración es la parte de un supermercado que consume más energía, ya que representa entre el 50 y el 60 % del consumo de electricidad, la mayor parte del cual se produce con combustibles fósiles.

El transporte de alimentos a los supermercados también genera muchas emisiones, según el lugar desde el que se envíen, lo que también se conoce como los alimentos kilométricos. Todos vemos cada día en el supermercado peras de Argentina o  legumbres peruanas.

¿Cómo podemos ayudar?

  • Petición para que los supermercados sean más sostenibles. La indignación de las personas ha llevado a algunos supermercados a cambiar
  • Asegúrate de usar bolsas de compras reutilizables.
  • Compra en una tienda de alimentos sostenibles, donde puede llevar recipientes para llenar con pasta y otros alimentos secos.

 Moda

Responsable de: 2.100 millones de toneladas de emisiones de GEI al año

La industria de la moda emite aproximadamente la misma cantidad de gases de efecto invernadero al año que todas las economías de Francia, Alemania y el Reino Unido combinadas, según la consultora McKinsey & Company.

Estas son las principales razones:

  • Materiales baratos: la moda rápida utiliza materiales baratos y tintes tóxicos para crear su ropa, lo que la convierte en una de las mayores contaminadoras de agua limpia. El poliéster también es una de las telas más populares en esta industria, que se crea con combustibles fósiles y puede arrojar microplásticos al sistema de agua cuando se lava.
  • Ubicaciones de fabricación: para mantener bajos los costos de fabricación, las marcas de moda rápida tienden a hacer su ropa en fábricas ubicadas      en países asiáticos, que a menudo funcionan con carbón y gas.
  • Consumo de agua: se estima que la industria de la moda usa 93 mil millones de metros cúbicos de agua por año. Incluso las telas naturales pueden ser un problema en la industria de la moda rápida. Por ejemplo, para crear una sola camisa de algodón, necesitaría aproximadamente 3000 litros de agua. El uso de tanta agua puede aumentar el riesgo de sequía, causando un estrés extremo en las comunidades locales.
  • Transporte: muchas marcas de moda rápida operan en línea, lo que significa que también debemos tener en cuenta la entrega. Por ejemplo, las emisiones anuales combinadas de los servicios postales en los EE. UU, como FedEx, UPS y el Servicio Postal de los EE. UU, equivalen aproximadamente a las emisiones anuales de gases de efecto invernadero de 7 millones de automóviles. Algunas estimaciones muestran que el transporte marítimo representa el 2,5% del CO2 del  total del mundo, ¡que se estima que aumentará hasta el 17% para 2050!
  • Residuos: la moda rápida ha provocado un aumento en la alta rotación de ropa. Mantenerse al día con las tendencias de la moda significa que el 85% de los textiles van a la basura cada año. Una vez que las personas terminan con la mejor ropa de la temporada, pasan a la siguiente.

¿Cómo podemos hacer para ayudar?

  • Compra ropa de segunda mano en tiendas vintage o benéficas
  • Alquile ropa: esto es particularmente bueno para trajes o vestidos para una ocasión única
  • Arregla la ropa rota antes de tirarla

Tecnología

Responsable de: 1.020 millones de toneladas de emisiones de GEI al año

Por un lado, la tecnología ha revolucionado las energías renovables. Por otro lado, está presente en prácticamente todo lo que usamos en el día a día: nuestros teléfonos, transporte, el trabajo y ocio. Todo junto requiere mucha mucha energía.

Hoy en día, hay alrededor de 30 mil millones de dispositivos conectados a Internet en el mundo. Si esta cifra continúa creciendo, se estima que la industria tecnológica podría usar el 20 % de toda la electricidad producida para 2025 y emitir hasta el 5,5 % de las emisiones de carbono del mundo.

También se ha denunciado que muchas empresas de tecnología digital no informan correctamente de las emisiones de gases de efecto invernadero, por lo que podrían tener un impacto en el planeta mayor de lo que creemos.

¿Cómo podemos ayudar?

  • Compra tecnología de empresas sostenibles. Microsoft, por ejemplo, tiene emisiones netas cero
  • Utilice un motor de búsqueda ecológico, como Ecosia
  • Busca diferentes formas de reciclar su tecnología en lugar de enviarla a la basura

¿Hay esperanza para el futuro?

Los datos de las siete principales industrias contaminantes no son precisamente para tirar cohetes. Hay mucho trabajo duro por hacer para asegurarse de que estas industrias reduzcan sus emisiones, pero se puede hacer.

En los últimos años, por ejemplo, la industria del transporte ha experimentado un gran aumento en los vehículos eléctricos; las empresas tecnológicas están utilizando energía renovable; un número récord de personas están cambiando su dieta a base de plantas y, finalmente, los minoristas de alimentos están probando estaciones de recarga en un intento por deshacerse del plástico.

Aunque pueda parecer muy pesimista en este momento, hay esperanza: solo tenemos que seguir presionando para lograr el cambio.

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