¿De dónde viene el gas natural?

El gas natural es un combustible fósil no renovable

Emite la mitad de CO2 que el carbón al ser quemado 

Supone el 21,8% del consumo de energía español


El gas natural es una fuente de energía que permite una gran variedad de usos.

Se trata de un combustible fósil abundante que se utiliza sobre todo para proveer calefacción en los hogares, así como para generar energía eléctrica, incluso como combustible en la industria del transporte marítimo y terrestre.

A menudo el gas natural es definido como una energía de transición, porque, aunque es un combustible fósil no renovable, es mucho menos dañino para el planeta que el carbón y el petróleo y sus derivados.

¿De dónde viene el gas natural?

El gas natural es un combustible fósil que procede de la degradación de materia orgánica, es decir, de los restos de plantas, animales y microorganismos que vivieron hace miles de años.

Actualmente la teoría más aceptada es que los combustibles fósiles se forman bajo tierra, tras un intenso proceso en el que el tiempo tiene un papel protagonista. En la primera etapa, capas de sedimento y tierra van cubriendo los restos de plantas, animales y microorganismos que a su vez se van descomponiendo.

A lo largo de millones de años esa materia orgánica se va comprimiendo e incrustando cada vez más en la corteza terrestre, donde encontrará temperaturas cada vez más altas.

El metano es el elemento resultante de esa combinación de compresión y altas temperaturas. Compuesto por carbono e hidrógeno (CH4), se trata del que con toda probabilidad es uno de los compuestos orgánicos más abundantes de la tierra.

A menudo, los yacimientos de gas natural se encuentran cerca de yacimientos petrolíferos, habitualmente en formaciones rocosas a mucha profundidad de la superficie terrestre.

El principal elemento que compone el gas natural, el metano, también se puede producir mediante un proceso de fermentación bacteriana de la materia orgánica presente en el compost, la biomasa y las aguas residuales entre otros.

Además, el metano actúa como base para obtener el biometano. Este último es un gas renovable sin apenas huella de carbono.

¿Qué es el gas natural?

El gas natural es un combustible fósil. Está compuesto por una mezcla de gases, principalmente metano, que siempre ha de estar presente en un porcentaje superior al 95%. El restante 5% puede contener pequeñas cantidades de hidrocarburos y de gases no hidrocarburos.

Sus características más diferenciadoras son la ausencia de toxicidad y el tener una densidad menor que el aire. Asimismo, el gas natural es el combustible fósil que menor impacto medioambiental tiene, muy por debajo del asociado al petróleo y al carbón, incluyendo todas las fases del proceso, desde la extracción hasta su consumo.

El gas natural es una fuente esencial de energía tanto para la industria como para las calefacciones de los hogares. Además, sirve para generar electricidad cuando las renovables y las nucleares no son capaces de cubrir la demanda.

A menudo el gas natural, que es gaseoso, se procesa en forma líquida para ser transportado más eficientemente, pasando a ser gas natural licuado (GNL).

Con este proceso su volumen disminuye 600 veces, lo que facilita mucho su transporte en barcos o camiones.

¿Cuánto gas natural recibe España?

En 2021, el total de gas natural consumido por España alcanzó los 378,5 TWh, un 5% más que en 2020.

España importa el gas natural de al menos diez países distintos. De esa cifra, el 45,5% del gas importado llegó a través de gasoducto, mientras que el resto, el 54,5%, lo hizo como Gas Natural Licuado (GNL).

Actualmente los principales proveedores de gas natural son Estados Unidos, con el 35% del total –un gran salto respecto a las cifras de los primeros meses del año, cuando solo suponía un 11%-, y Argelia con el 25%, seguidos de Nigeria y Rusia.

Asimismo, España también importa gas natural de Oriente Medio (Omán, Qatar), América Central y Sur (Trinidad y Tobago y Perú), Europa (Portugal, Francia, Noruega) y otros países de África como Egipto, Camerún o Guinea Ecuatorial.

¿Qué porcentaje de gas natural consumimos en España?

El consumo de gas natural supone el 21,8% y representa el segundo combustible de España, muy por detrás del petróleo, que domina la clasificación.

Fuente de energíaPorcentaje de consumo
Petróleo43,8%

Gas natural21,8%
Energías renovables17,4%
Nuclear 9,1%
Hidroeléctrica5%
Carbón2,9%

*Fuente:  EAE Business School

¿Es el gas natural, realmente natural?

El significado de la palabra natural diverge mucho dependiendo de quién la interprete. El gas natural es natural en tanto que se origina de manera natural, cuando grandes cantidades de materia orgánica permanecen enterradas a una gran presión durante miles de años. Aunque pertenece a la familia de los combustibles fósiles junto con el petróleo y el carbón, sus defensores argumentan que es una energía más limpia que las anteriores.

De hecho, cuando es quemado, el gas natural emite la mitad de CO2 que el carbón. Además, otras fuentes apuntan a la posibilidad de que el gas natural puede actuar como puente entre el pasado (los combustibles fósiles) y el futuro (las energías renovables).

El gas natural, compuesto principalmente de metano, es el segundo gas de efecto invernadero más común, solo por detrás del CO2. La técnica extractiva más extendida, el fracking o fracturación hidráulica, no es precisamente muy saludable para el medioambiente.

Este proceso consiste en hacer una perforación vertical en el suelo muy profunda –a menudo de más de 1.000 metros- e inyectar una mezcla de agua, arena y químicos a alta presión. Así se consigue fracturar los elementos rocosos que están a una gran profundidad y liberar el gas, que fluye hacia la superficie.

Este método requiere ingentes cantidades de agua, que a menudo además tiene que ser transportada ya que los pozos suelen estar en lugares aislados. Asimismo, los químicos empleados suponen un factor de riesgo, especialmente para las aguas subterráneas y acuíferos que podrían ser contaminados irreversiblemente.

Aunque la mayor parte de países europeos han prohibido esta práctica (incluyendo España, con la Ley de Cambio Climático que entró en vigor en 2021), en Estados Unidos el fracking es legal y cabe recordar que hoy por hoy España importa casi un tercio del gas natural del país norteamericano.

Por otro lado, el biometano es un gas natural renovable que se obtiene a partir de la fermentación de desechos orgánicos, desde residuos procedentes de la actividad humana, hasta de las aguas residuales, además de los descartes de la industria alimentaria y de la ganadería. Es neutro en emisiones de CO2 y fomenta la economía circular –las plantas de tratamiento están cerca de los núcleos urbanos, por lo que esta fuente de energía viaja menos.

¿Puede considerarse el gas natural como renovable? 

La nueva taxonomía de la UE propuesta por la Comisión Europea incluye el gas natural y la energía nuclear dentro de su lista de actividades económicas medioambientalmente sostenibles, fundamentalmente gracias a las presiones de Alemania y Francia.

En la práctica, esta polémica medida se traduciría en incentivos fiscales para las actividades económicas relacionadas con ambas, posiblemente en detrimento de la energía solar y eólica.

En teoría, pasan a considerarse energías “relativamente verdes” por su papel en la transición ecológica, eso sí, bajo unas condiciones de transparencia y requisitos específicos y con un horizonte temporal limitado.

Ventajas e inconvenientes del gas natural

El gas natural, al igual que el resto de fuentes de energía, tiene ventajas e inconvenientes. Las principales podrían resumirse en las siguientes:

VentajasInconvenientes
Es una energía seguraEs un gas de efecto invernadero (el segundo, por detrás del CO2)
Es más limpia que otros combustibles fósilesNo es renovable
Es relativamente barataEl fracking (técnica extractiva) perjudica el medio ambiente
Instalación sencilla y rápidaRiesgo de fugas durante el proceso extractivo
Puede contribuir a la transición ecológicaPuede provocar pequeños terremotos

Resumen

El gas natural es una fuente de energía muy demandada en la actualidad y en España supone el 21,8% del consumo energético. Se trata de una energía no renovable, pero menos contaminante que el petróleo y el carbón, el trío de combustibles fósiles sobre el que aún se sostiene el modo de vida del primer mundo. Su método de extracción, el fracking, está prohibido en gran parte de Europa, incluyendo España.

 

 

Por:

Monica Goya Redactores freelance

Mónica R. Goya es una periodista y fotógrafa independiente cuyo trabajo se centra principalmente en temas de agricultura, gastronomía, medio ambiente y turismo. Sus proyectos personales exploran la cultura campesina y la intersección de derechos humanos, políticas alimentarias y sostenibilidad. Sus reportajes se han publicado en The New York Times, El País Semanal, The Guardian, National Geographic, Condé Nast Traveler, Whetstone magazine y Ballena Blanca entre otros. Su primer libro, Urban Farmers, editado por Gestalten, se publicó en 2021.

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